UN CUADRO PARA LA MEMORIA

Durante este año 2010, en la Fundación Sevilla Acoge queremos recordar y celebrar a la vez sus 25 años de existencia (1985-2010), una especie de “bodas de plata” de  nuestro compromiso con las personas inmigrantes. El pasado jueves 14 de enero, y en el marco de una formación interna de todo el Equipo de Trabajo, abrimos nuestro 25º Aniversario con un pequeño, sencillo y entrañable gesto: descubrir un cuadro al óleo del rostro de Reyes García de Castro, pintado y obsequiado por  PEPE PASCUAL, voluntario  en nuestra Casa de Acogida Temporal  para Familias Inmigrantes en Castilleja de la Cuesta

 

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Sevilla a 14 de Enero de 2010

Presentación en Sevilla Acoge del cuadro, pintura al óleo, de su Presidenta, Reyes García de Castro.

¿Cómo surge la idea de pintar a Reyes?

En noviembre pasado tuve una entrevista con Esteban, en esta casa, cuando le expuse mi deseo de colaborar con Sevilla Acoge.

Al conocer mi habilidad de pintor plástico, me solicita si podría pintar a la presidenta Reyes García de Castro.

Sin dudarlo, dije que sí, porque pensé, "esto podía ser mi primer acto se colaboración.",

Desde ese momento, todo mi ser ha estado en esta obra pictórica hasta hoy que tengo el placer de presentarla a vosotros.

(Se desvela el cuadro)

Si me permiten, señalaré algunas características de esta pintura.

La característica singular de este retrato es su apreciación de un realismo de matiz poético y entrañablemente subjetivo e intimo.

He ido buscando un realismo creador, pero a la vez profundamente comunicativo.

Es un espacio humanizado que expresa el misterio del ser humano en este caso de Reyes.

Tiene un cierto sentido de lo sublime donde convive el lirismo y el fulgor. De gran fuerza cromática; los colores tienen poder de representar cosas, tiene un poder simbólico.

He tratado de proporcionar al espectador la sensación de estar ante una realidad nueva y de más peso que una imagen.

El observador debe simplemente contemplar, no debe pensar en nada, recordar nada, debe hacerle volar a un mundo abstracto del color y forma extinguiendo todos sus sentidos excepto el visual.

Y para terminar hago mía, en este momento, lo que Matisse en 1928 dijo: "Un cuadro debe colgar silencioso en la pared. Al espectador no debe inquietarlo ni confundirlo, no debe hacerle sentir la necesidad de contradecirse así mismo.

Un cuadro debe proporcionar una satisfacción profunda a una conciencia intranquila, relajación y puro placer.

JP. Marino